Es impensado en mi pobre vida veinteañera querer hacerme asidua visita del centro médico de la esquina de la oficina. Pero la vida ésta se está llenando de cambios y yo no siento haber cambiado. Eso me da un miedo atroz, sobretodo porque sí, ok, sólo tengo veintiún años, pero actualmente los años pasan rapidísimo y además, los siento. Siento que me estoy metiendo en un disfraz donde no quepo y me desespero. Mi mamá me decía cuando el otro día dormí con ella y vimos un documental en el once sobre unos abuelos, que sí, eso pasaba, que uno se iba haciendo viejo, pero que sentía que no había cambiado nada y que era la misma persona de siempre. Yo la escuché como de costumbre, ya no me da como para preguntarle cosas a ella, como cuando chica, pero padentromente me pregunté cuál es la persona de siempre. ¿Una niña? ¿Una chiquilla? ¿Una mujer?
Pensé en que una se queda pegada en alguna parte de la vida y aunque el cuerpo cambia, una ya no cambia, sino que se adapta a las nuevas adquisiciones de la vida. Adquirimos conocimientos, educación, pareja, amigos, compañeros de trabajo (por desgracia estos no se escojen), compañeros de colegio, liceo, preu, universidad, adquirimos hijos, trabajo y al final una historia.
Hoy me haré un exámen de sangre. El resultado me convertirá en visita asidua o relativamente esporádica, según corresponda del centro médico. Y añadiré un numerado más de adquisiciones en mi mortal paso por aquí.
Pensé en que una se queda pegada en alguna parte de la vida y aunque el cuerpo cambia, una ya no cambia, sino que se adapta a las nuevas adquisiciones de la vida. Adquirimos conocimientos, educación, pareja, amigos, compañeros de trabajo (por desgracia estos no se escojen), compañeros de colegio, liceo, preu, universidad, adquirimos hijos, trabajo y al final una historia.
Hoy me haré un exámen de sangre. El resultado me convertirá en visita asidua o relativamente esporádica, según corresponda del centro médico. Y añadiré un numerado más de adquisiciones en mi mortal paso por aquí.
Etiquetas: aprendo, cambios, diario de vida, vestido
No sé por qué una deja de escribir de repente y siempre tiene ganas de escribir pero no escribe y al final, joder nada, porque escribe dos líneas y sabe que no va a publicar pero tiene una buena idea y trecientas ganas de escribir e igual escribe nada.
El caso es que ahora estoy escribiendo y me hace bien, como me hace bien caminar por la lluvia como he caminado estos días. Recuerdo haberle dicho a la Pauly hace muy poco que me cargaba eso, que no le veía el asunto a andarse mojando por la vida, y cagarse de frío y andar sucia y pescándose influenzas del mal.
Pero lo cierto es que es maravilloso, me ha encantado chapotear en las posas, patearlas y salpicar, andar abrazadita al hombre que amo debajo de un paraguas en la noche con la lluvia, con las luces, en las calles de esta ciudad que brilla en invierno. Ahora mirando por la ventana, todo gris, gente caminando pequeña bajo sus paraguas, las nubes, los edificios, el suelo brillante... el frío que se acerca.
A veces cuando pienso en eso siento miedo, sé que va a ser voraz, me entristece ver hielo. Me lleva a un futuro que me duele.
Sin embargo, hoy bailaría sólo con un vestido bajo la lluvia, danzaría, giraría, cantaría y gritaría mirando el cielo que soy feliz. Me encantaría ver mi pelo crespo húmedo, mis pies blancos y arrugados, sentir las gotas erizar mi piel. Llevaba años esperando perder el sentido, años volverme loca. Y hoy estoy loca de amor.
El caso es que ahora estoy escribiendo y me hace bien, como me hace bien caminar por la lluvia como he caminado estos días. Recuerdo haberle dicho a la Pauly hace muy poco que me cargaba eso, que no le veía el asunto a andarse mojando por la vida, y cagarse de frío y andar sucia y pescándose influenzas del mal.
Pero lo cierto es que es maravilloso, me ha encantado chapotear en las posas, patearlas y salpicar, andar abrazadita al hombre que amo debajo de un paraguas en la noche con la lluvia, con las luces, en las calles de esta ciudad que brilla en invierno. Ahora mirando por la ventana, todo gris, gente caminando pequeña bajo sus paraguas, las nubes, los edificios, el suelo brillante... el frío que se acerca.
A veces cuando pienso en eso siento miedo, sé que va a ser voraz, me entristece ver hielo. Me lleva a un futuro que me duele.
Sin embargo, hoy bailaría sólo con un vestido bajo la lluvia, danzaría, giraría, cantaría y gritaría mirando el cielo que soy feliz. Me encantaría ver mi pelo crespo húmedo, mis pies blancos y arrugados, sentir las gotas erizar mi piel. Llevaba años esperando perder el sentido, años volverme loca. Y hoy estoy loca de amor.
Etiquetas: diario de vida, frío, letras, lluvia, luces, paraguas, vestido
Y yo recuerdo aquellos días del liceo con nostalgia... cuando decía que todo lo que quería era salir y que nada me haría extrañar ni siquiera un poquitito esas aulas bulliciosas o aquellas cómodas sillas y mesas en donde muchas veces dormí una larga y tendida siesta, ahora no se puede, por más que quiero no hay caso... me resisto a aceptarlo, pero EXTRAÑO EL COLEGIO!!! Daría una que otra cosa valiosa por regresar a enterrarme en esos cuadernos de Historia, a estudiar conceptos de Lenguaje o a copiar las asquerosas fórmulas de Matématica, o hacer torpedos para las clases de Contabilidad, añoro volver a mandar un pelotazo de Voley a alguien, contemplar de lejos la fornida espalda del Gianni, almorzar en los pasillos, el terrible bronceado de las calcetas, pero por sobretodo extraño desmesuradamente mi jumper!!!
Estar aquí hace este recuerdo aún más imperioso...
Saber que eso definitivamente, ya no volverá, que ahí se quedó y que murió...cuesta aceptarlo...
Al principio eres feliz: VIVA!!!! ya no más pruebas, ya no más levantarse temprano, ya no más soportar injusticias, al fin...LIBERTAD!!!!!!!! Pero, en verdad eso es libertad???
Cuando te enfrentas al verdadero mundo que no es siquiera un poquito parecido al tranquilo espacio del colegio, comienzas a valorar esas cosas, ya lo sé, todos te lo dijeron y no te importó y es que a veces como en todo orden de cosas, el colegio aburre, pero aburre mucho más tener que rendir cuentas, llegar a una hora porque tienes que llegar a esa hora, no poder dormir cuando quieres dormir, no poder comer cuando quieres comer, sacar fuerzas de donde ya no te quedan para responder frente a la exigencia... en el colegio muchas veces no diste una prueba, no llevaste el trabajo, no hiciste la tarea pero seguiste en el colegio... aquí la historia no se escribe así,,, sin embargo el colegio es hoy un recuerdo lejano, imposible de traer desde el pretérito a estos fugaces días en que las responsabilidades salen por mil... esto no es más que mi pequeña protesta y disculpas públicas a todas aquellas personas que me dijeron que debía aprovechar esos momentos gloriosos en el colegio y no hice más que desperdiciar... porque muchas ocasiones tanto me calenté la cabeza que al final no dormí, ni comí, y seguí haciendo la tarea... en lugar de lo contrario, hoy es cuando realmente apareces en este mundo difícil, ajeno, impactante pero que te forja a madurar y comenzar a realmente dibujar los primeros trazos de lo que será la pintura, el cuadro de tu vida...
APROVECHAD TODOS AQUELLOS MOMENTOS E INSTANTES QUE TE HACEN VER EL COLEGIO COMO UN PEQUEÑO PARAÍSO TERRENAL...
Estar aquí hace este recuerdo aún más imperioso...
Saber que eso definitivamente, ya no volverá, que ahí se quedó y que murió...cuesta aceptarlo...
Al principio eres feliz: VIVA!!!! ya no más pruebas, ya no más levantarse temprano, ya no más soportar injusticias, al fin...LIBERTAD!!!!!!!! Pero, en verdad eso es libertad???
Cuando te enfrentas al verdadero mundo que no es siquiera un poquito parecido al tranquilo espacio del colegio, comienzas a valorar esas cosas, ya lo sé, todos te lo dijeron y no te importó y es que a veces como en todo orden de cosas, el colegio aburre, pero aburre mucho más tener que rendir cuentas, llegar a una hora porque tienes que llegar a esa hora, no poder dormir cuando quieres dormir, no poder comer cuando quieres comer, sacar fuerzas de donde ya no te quedan para responder frente a la exigencia... en el colegio muchas veces no diste una prueba, no llevaste el trabajo, no hiciste la tarea pero seguiste en el colegio... aquí la historia no se escribe así,,, sin embargo el colegio es hoy un recuerdo lejano, imposible de traer desde el pretérito a estos fugaces días en que las responsabilidades salen por mil... esto no es más que mi pequeña protesta y disculpas públicas a todas aquellas personas que me dijeron que debía aprovechar esos momentos gloriosos en el colegio y no hice más que desperdiciar... porque muchas ocasiones tanto me calenté la cabeza que al final no dormí, ni comí, y seguí haciendo la tarea... en lugar de lo contrario, hoy es cuando realmente apareces en este mundo difícil, ajeno, impactante pero que te forja a madurar y comenzar a realmente dibujar los primeros trazos de lo que será la pintura, el cuadro de tu vida...
APROVECHAD TODOS AQUELLOS MOMENTOS E INSTANTES QUE TE HACEN VER EL COLEGIO COMO UN PEQUEÑO PARAÍSO TERRENAL...
Etiquetas: diario de vida, hojas, jumper, luces, vestido


