El otro día vi esta películaza. Y hoy la veré de nuevo, y todas las veces que sea posible, sencillamente porque es magnífica. Todos merecemos ver a Di Caprio actuar. MNTD :DEtiquetas: arranque de moto, querido diario
He aprendido a extrañar sin mesura este último tiempo. Y me ha resultado dulcísimo.
Uno sabe siempre que puede extrañar, es algo entrañable, pero hasta dónde, hasta cuándo, hasta qué. Yo he extrañado hasta el primer mundo, he extrañado hasta el aliento y hasta más allá de Plutón. He extrañado hasta durmiendo, soñando además. He extrañado hasta cuando se han puesto frente a mí, con miradas estrechas y terminantes. He extrañado cuando me han besado, inclusive. He extrañado hasta cuando es tanto que mis ideas se pierden en el tiempo, en los sucesos cotidianos, en los momentos que no esperaba, hasta cuando en los momentos en que no esperaba comenzar a extrañar. He extrañado hasta teniendo nada. Y ha sido hermoso.
Siendo amante de las letras, engañando las bases de datos y los números que someten mi fidelidad de esposa maltratada, no he descubierto las palabras para decirte querido blog, lo que se extraña con entrañas, con tripas y corazón; con sangre y con fuego la pasión que siento por juntarlas a todas, a todas las letras, a todos los caracteres, a todas las palabras, por hilarlas y tejer abrigos que cuenten de abrazos, y bufandas que derramen olores, y gorros que entibiando noches viertan en los demás la sensación que buscan. Te he extrañado con envidia, con mentiras, con verdades. Te he extrañado desde lejos, en mi sofá mirando la ventana llena de brillos y destellos nocturnos. Te he extrañado como una madre a un hijo. Y a él lo extraño como si hubiera existido.
Uno sabe siempre que puede extrañar, es algo entrañable, pero hasta dónde, hasta cuándo, hasta qué. Yo he extrañado hasta el primer mundo, he extrañado hasta el aliento y hasta más allá de Plutón. He extrañado hasta durmiendo, soñando además. He extrañado hasta cuando se han puesto frente a mí, con miradas estrechas y terminantes. He extrañado cuando me han besado, inclusive. He extrañado hasta cuando es tanto que mis ideas se pierden en el tiempo, en los sucesos cotidianos, en los momentos que no esperaba, hasta cuando en los momentos en que no esperaba comenzar a extrañar. He extrañado hasta teniendo nada. Y ha sido hermoso.
Siendo amante de las letras, engañando las bases de datos y los números que someten mi fidelidad de esposa maltratada, no he descubierto las palabras para decirte querido blog, lo que se extraña con entrañas, con tripas y corazón; con sangre y con fuego la pasión que siento por juntarlas a todas, a todas las letras, a todos los caracteres, a todas las palabras, por hilarlas y tejer abrigos que cuenten de abrazos, y bufandas que derramen olores, y gorros que entibiando noches viertan en los demás la sensación que buscan. Te he extrañado con envidia, con mentiras, con verdades. Te he extrañado desde lejos, en mi sofá mirando la ventana llena de brillos y destellos nocturnos. Te he extrañado como una madre a un hijo. Y a él lo extraño como si hubiera existido.
Etiquetas: primera persona, querido diario
Marzo 2010. Chile se sacudió.
1 Comments Publicado by LaFeña el jueves, 4 de marzo de 2010 a las 02:27.Hola. Sí, vivo en Chile, el país más sísmico del mundo. Los peores terremotos han sucedido acá. Y sí, no soy la estúpida más grandísima del planeta, pero vivo en un edificio, en el piso doce de veinte. El sábado en la madrugada las placas fornicaban como si el mundo se fuera acabar y parece que tuvieron un orgasmo, que acá se sintió como si el mundo se fuera acabar. Terremoto grado 8,8. Yo me cago en Dios. A las 03.34 me levantó de mi afiebrado sueño el remezón de suelo más cabrón de mi vida. Estaba sola. Me levanté pensando que era mi primer temblor en el departamento y no, mi pent-house se movía cual péndulo de un Big Ben, y el ruido terremotístico es inolvidable [en mi caso no puedo poner otro calificativo porque fue la primera vez que viví algo como esto].. quebrazón, destellos enormes de luz y después de casi cuatro minutos de incertidumbre, la oscuridad se apoderó de Santiago. Y luego de eso, la desolación. Admito que grité mucho sólo una cosa "Qué Pasa?!!" No muy en el fondo de mi ser, pensé que ese era mi último día y que me iba a tocar ver desde palco el Fin de los Tiempos. Casi pudo serlo, sigo preguntándome qué lo detuvo. Se encendieron las luces de emergencia de mi edificio y los aledaños, y bajé hasta el hall, con mi pijama y mis pantuflas de tiburón. Me tocó subir y bajar esa eterna escalera tres veces y, cada vez al entrar al departamento era sentir la desolación y un dolor insufrible. Afortunadamente apenas cesó el movimiento pude hablar con mi familia inmediata. Al pasar las horas recibí maravillosas sorpresas de preocupación. Pero conforme transcurría el día, era espantoso enterarse de la magnitud de la calamidad. Dantesca.
No se acabó el mundo, pero hubo coletazos en Haití y Japón, también destruyó un tsunami la Isla de Juan Fernández. Y todo lo que estaba en el borde costero del epicentro. Dios vino a amainar todo. Secuelas además del horror?? Si usted tenía temas románticos irresolutos, esto o lo resolvió o los replanteó. Con todo #lifegoeson, y acá en Santiago se nota más que en cualquier otra parte afectada. Yo me aburrí de repetir como tonta mi historia y jugar en la guerra de quién sufrió más, por eso te retomé y te conté querido blog, que aunque fue la cagá, no me quedó la cagá. Dios guarde a todos quienes murieron y nos de fuerza, valor, y nos ilumine para levantarnos de uno de los golpes más horribles con el que se puede encontrar un pueblo y el ser humano, lo implacable de la naturaleza.
Etiquetas: querido diario


